Desde que vivo en la costa keniana y trabajo conjuntamente con varias comunidades, nos hemos dado cuenta de que existe un conflicto recurrente con un grupo de animales en concreto: las serpientes.

En esta región habita una gran diversidad de especies, algunas de ellas altamente venenosas. La falta de conocimiento sobre estos animales ha generado una realidad que pone en riesgo tanto la salud —y en casos graves, la vida— de las personas, como la conservación de las propias serpientes, fundamentales para el equilibrio del ecosistema. A día de hoy, por un lado, cualquier serpiente que aparece en la comunidad suele ser matada de inmediato y, por otro, cuando alguien sufre una mordedura de una especie venenosa, la desinformación impide una actuación rápida y segura, algo que puede ser crucial para reducir la gravedad del incidente.
El pasado 24 de octubre la Asociación Biomas y la Asociación Maisha organizamos un taller junto a la organización Watamu Snakes.

Las formaciones se realizaron tanto en el colegio Ukunda Afric Soul (asistieron 150 personas aproximadamente) como en la comunidad rural de Mwanjamba donde también asistieron miembros de la comunidad vecina de Gandini (en total unos 70 oyentes aproximadamente).
Contamos además con la presencia de los elders, los líderes comunitarios, cuya participación es esencial en actividades que afectan al conjunto del poblado.
El taller tuvo como objetivo principal educar e informar a la comunidad para prevenir y reducir el conflicto existente.
Durante la sesión se abordaron, entre otros, los siguientes temas:
Romper el tabú de que las serpientes son “malas” y explicar por qué, incluso siendo venenosas, son esenciales para el equilibrio del ecosistema.
Identificación de especies comunes de la costa, de manera que, en caso de mordedura, la persona pueda reconocer si la serpiente es venenosa o no y, si lo es, cómo actuar según el tipo de veneno (neurotóxico, hemotóxico o citotóxico), un punto clave para salvar vidas.
Cómo retirar una serpiente de una vivienda de forma segura, tanto para la persona como para el animal.
Uno de los momentos más emocionantes llegó al final del taller, cuando, con el fin de romper miedos y estigmas, se invitó a los asistentes a coger en sus manos algunas de las serpientes no venenosas que había traído Watamu Snakes.

¡Un momento muy simbólico – y divertido – que marcó un antes y un después en la percepción de muchos!
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